Auto-Hermes
S XXI

Actualizada: 10/10/2016
 

Números del Boletín Internacional

Centro Internacional de Prensa

COORDINADORA INTERNACIONAL TESORO
SERVICIO DE INFOCOM

uto-HERMES
CENTRO NACIONAL DE DERECHOS DE AUTOR DE LA REPÚBLICA DE CUBA. REGISTRO 06746-6746

BOLETÍN DE INFORMACIÓN REFERATIVA Y FACTOGRÁFICA

Quién es quién en TESORO

RECONOCEMOS

Quienes somos

Google
WWW www.auto-hermes-sxxi.net

"La prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante; es proposición, estudio, examen y consejo"

José Martí


Periódicos de hoy (todos)

Idiomas

Países

Organismos y Organizaciones


English


Français

Русский


África


Amlatin

Noram

Europa


Martianos HERMES


Editora Bolivar


Editora HERMES


Editora TESORO


Editora ESOPO

 

OTROS SERVICIOS ESPECIALES DE HERMES INTERNACIONAL

SERVICIOS TÉCNICOS

Información General Mundial

Mapamundi digital

Mapa de las enfermedades (Healthmap)

Seguidor de vuelos en tiempo real

Traductor Automático

RTpedia

Authorstream

OW-LY

Picasaweb

Radiocentro

HERMES AMÉRICA

MARTIANOS RADIO

ARIGUANABO RADIO

Telecentro

Cubavisión Internacional
 

REDES


Calameo

Soundcloud
  

Twitpic

Videocentro

HERMES English

HERMES Deutsch

HERMES Français

Гермес Русский

Hermes Português

Democracy Now

RSI Martianos

Telesur

COMUNICACIÓN POPULAR

@uto-hermes-sxxi

Red de Martianos

Red Social Integrada Martianos

 Martianos HERMES

ASÍ DE SIMPLE

Recomendamos




Derecha Intl. crea "ideas" pro intereses desde Alepo hasta España


Samsung deja de producir Galaxy Note 7 por riesgo de explosión


Gestora de PSOE justifica posible abstención a favor del PP


Orden de arresto para portavoz de Movimiento Islámico de Nigeria


Rusia reabrirá base militar en Egipto para monitorear la zona

NOTICIAS DE ACTUALIDAD
Efemérides: Acceso a la Enciclopedia cubana ECURED... ONU: Calendario de "días internacionales"

ACTUALIDAD
 

HERMES Internacional

COMUNICACIÓN POPULAR
 

Federación Internacional de Comunicadores Populares

EN VIVO

Actualidad RT


CCTV


Hispan tv



Telesur tv

Venezolana de tv

DERECHOS HUMANOS
 

 

 

 

 

PáginaTwitter list
Ana Belén Montes

Oscar López Rivera

Libertad para los presos políticos saharuis

 

DESARROLLO Y COOPERACIÓN
 

EDUCACIÓN, CIENCIA Y CULTURA
 
Twitter list Educación
Twitter list de Ciencia, Técnica y Tecnología

GUERRA Y PAZ
 

Página

Grupo

Twitter list "Contra la Guerra"
Twitter list sobreSiria

MUJER
 

OPINIÓN
 

 


Trump: Solo Damasco, Rusia e Irán luchan contra Daesh en Siria

 RELACIONES BILATERALES Y MULTILATERALES
 
 Twitter list de Información diplomática

REDES SOCIALES AMIGAS
 


CUBAINFORMACIÓN

REDES SOCIALES DE TESORO
 


Ariguanabo


Derechos Humanos


Desarrollo y Cooperación


Educación, Ciencia y Cultura


Guerra y Paz


Hermes


Juventud y niñez


Martianos


Masones


Medicina


Mujer


Opinión


Patrimonio


Pueblos

 


LO ÚLTIMO. EN TIEMPO REAL

 

Guerra y Paz. Cuba Historia

«Aquella década magnífica, llena de épicos arranques y necesarios extravíos, renace con sus héroes, con sus hombres desnudos, con sus mujeres admirables, con sus astutos campesinos, con sus sendas secretas, con sus expedicionarios valerosos. Ya las armas están probadas, y lo inútil se desecha, y lo aprovechable se utiliza.
Ya no se empleará el tiempo en ensayar: se empleará en vencer»

José Martí

Céspedes sería no solo el valiente protagonista principal del diez de octubre. En los años venideros, incontables sacrificios y dilemáticos hechos se presentarían ante él como una sucesión vertiginosa que pasa necesariamente por momentos estelares

Carlos Manuel de Céspedes: La virtud revolucionaria
Autor: Eusebio Leal Spengler*

Al alba del 10 de octubre de 1868, a la vista del golfo de Guacanayabo y perdidas en la mirada las altas montañas del Oriente en el ingenio Demajagua, el abogado Carlos Manuel de Céspedes y López del Castillo reunió a aquella vanguardia selecta y aguerrida que juramentada previamente en la reunión celebrada en la finca San Miguel del Rompe, más allá del Río Jobabo, habían acordado secundar al primero que se viera precisado a levantarse en armas.

Aquella secreta convocatoria celebrada bajo el juramento y el sigilo masónico con el nombre críptico de Conven­ción de Tirzán, sería la última vez en que se dilatase el acto crucial.

En medio de un puñado de hombres y esclavos que ipso facto quedarían re­dimidos, el iniciador daba lectura al manifiesto que selló la determinación independentista: «Cuando un pueblo llega al extremo de degradación y miseria en que nosotros nos vemos, nadie puede reprobarle que eche mano a las armas para salir de un estado tan lleno de oprobio. El ejemplo de las más grandes naciones autoriza ese último recurso. La isla de Cuba no puede estar privada de los derechos que gozan otros pueblos, y no puede consentir que se diga que no sabe más que sufrir. A los demás pueblos civilizados toca interponer su influencia para sacar de las garras de un bárbaro opresor a un pueblo inocente, ilustrado, sensible y generoso».

Su bandera, que por primera vez enarboló ese día, cosida por la joven lugareña Candelaria Acosta, le acompañaría hasta la Asamblea Constituyente de Guáimaro. Allí, por acuerdo de todos pasaría a ser un tesoro de la nación y sería colocada por siempre dondequiera que se reuniera y bajo cualquier circunstancia, una asamblea cubana. Para no agraviar esa precedencia acordarían asociarla a la del triángulo equilátero y la estrella solitaria que con idénticos colores: rojo, azul y blanco, habían diseñado los precursores y se convirtió luego en la bandera de Cuba.

Céspedes sería no solo el valiente protagonista principal del diez de octubre. En los años venideros, incontables sacrificios y dilemáticos hechos se presentarían ante él como una sucesión vertiginosa que pasa necesariamente por momentos estelares:

—La refriega en el poblado de Yara que otorgaría nombre a la Revolución iniciada en el patio del ingenio.
—Su determinación de seguir adelante cuando en medio de la confusión momentánea se arremolinan junto a él solo 12 hombres.
—La toma de la ciudad de Bayamo, primera capital de la Revolución, su defensa fallida, su actitud ante la Asamblea Constituyente y su acatamiento del criterio mayoritario según el cual el presidente de la República en Armas debía someterse a una asamblea legislativa.

José Martí, Apóstol de Cuba, realizó el análisis certero de aquella utopía democrática al reconocer que Céspedes no creía en una autoridad dividida pues «la unidad del mando era la salvación de la revolución; que la diversidad de jefes, en vez de acelerar, entorpecía los movimientos. Él tenía un fin rápido, único: la independencia de la patria. La Cámara tenía otro: lo que será el país después de la independencia. Los dos tenían razón; pero en el momento de la lucha, la Cámara la tenía segundamente. Empeñado en su objeto, rechazaba cuanto se lo detenía».

—Los avatares de su gobierno itinerante, la crudeza de la guerra desencadenada en toda su magnitud.
—El sacrificio de su amado hijo Oscar, capturado por el enemigo y ante el ofrecimiento de su vida a cambio de sus ideas responderá: «Oscar no es mi único hijo; soy el padre de todos los cubanos que han muerto por la Revolución». Y así nace el Padre de la Patria.
—Abierta la caja de Pandora, aconteció su deposición por un acto jurídico desentendido del carácter trascendental de su vida, obra y liderazgo. Hoy resultaría cuestionable bajo el principio de que la única fuente de derecho es la Revolución misma.
—Su peregrinaje ejemplar por los montes hasta arribar a un sitio entonces ignoto llamado San Lorenzo, donde el 27 de febrero de 1874 cayó serenamente sin renunciar a uno solo de sus principios.


La forja de la unidad de la nación ha sido una epopeya que jamás podrá ser soslayada o disminuida en su sentido vital.

¡Qué precio tan alto se pagó por la desunión o por tratar de anticipar los acontecimientos políticos! Así lo sintió Martí cuando realizó desde la emoción contenida su elogio de Céspedes y Agramonte: «De Céspedes el ímpetu, y de Agramonte la virtud. El uno es como el volcán, que viene, tremendo e imperfecto, de las entrañas de la tierra; y el otro es como el espacio azul que lo corona. De Céspedes el arrebato, de Agramonte la purificación. El uno desafía con autoridad como de rey; y con fuerza como de la luz, el otro vence… Aún quedará en el arranque del uno y en la dignidad del otro, asunto para la epopeya».

El presidente Céspedes fue depuesto de su magistratura en un campamento que llevaba el paradójico nombre de Bijagual de Jiguaní. Otra cosa no fue aquel sitio, un bibijagüero donde los héroes de patria chica quiebran el orden moral tratando de defender el constitucional.

La Revolución victoriosa del primero de enero de 1959, en su profundo accionar determinó que aquel sitio doloroso fuera cubierto por una presa inmensa, un lago purificador que lleva el nombre de Carlos Manuel de Céspedes. ¡Esa fue la determinación de Fidel!

¡Qué poder grande tienen los símbolos y qué papel redentor tiene la poesía para ayudarnos, sin perder un instante de objetividad, a comprender los hechos históricos! Ante la Historia solo se puede entrar con la cabeza descubierta.

¡Pobres de los racionalistas, de los que quieren ser más jacobinos que los de la revolución francesa! Desde la insurgencia, la clandestinidad y el exilio se puede únicamente soñar. Solo desde el poder político se pueden transformar la sociedad y la Historia. Una vez que se tiene, se adquiere una inmensa responsabilidad.

El espíritu de los revolucionarios no puede naufragar en las aguas muertas de la burocracia, el freno nefasto al movimiento enérgico y liberador que permite a todo proceso observar una dialéctica original: escuchar y tomar ejemplo de otras experiencias pero asumir la singularidad de la propia.

Era necesario el 10 de octubre de 1868, como lo fue el 24 de febrero de 1895 y el primero de enero de 1959. La visión de la Revolución como una sola, como un devenir secular, nos da firmeza desde el sentido culto de que ella, la Revolución, no es un revolico ni una algarabía, ni un estentóreo movimiento, sino algo más profundo y serio.

Así lo vio Céspedes en la madurez de su pensamiento y en su alocución memorable al ser proclamado presidente de la República en Armas el 11 de abril de 1869, cuando «en el acto de empeñar su lucha contra el opresor», como un compromiso ante su «propia conciencia» juró: «Cubanos: con vuestro heroísmo cuento para consumar la independencia. Con vuestra virtud para consolidar la República. Contad vosotros con mi abnegación».

* Historiador de la Ciudad de La Habana.
 

Cómo murió Carlos Manuel de Céspedes (I)
Ciro Bianchi Ross •digital@juventudrebelde.cu
En opinión de los historiadores Hortensia Pichardo y Fernando Portuondo en su introducción a los escritos del Padre de la Patria, publicados en 1974, la deposición de Céspedes fue la antesala de su muerte.

Días de octubre
Graziella Pogolotti
Ingenio de pequeña dimensión, La Demajagua se convirtió en símbolo redentor. Sin embargo, después de tanto batallar, en 1902 nacía una república lastrada por la impronta neocolonial. Los cubanos de entonces sufrieron una amarga decepción.

Miembro de la Coordinadora Internacional TESORO y de la Federación Internacional de Comunicadores Populares (FICP)