Auto-Hermes S XXI

Actualizada: 10/05/2017
 

 


"La prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante; es proposición, estudio, examen y consejo"

José Martí

COORDINADORA INTERNACIONAL TESORO SERVICIO DE INFOCOM

Google
WWW www.auto-hermes-sxxi.net

uto-HERMES
CENTRO NACIONAL DE DERECHOS DE AUTOR DE LA REPÚBLICA DE CUBA. REGISTRO 06746-6746

BOLETÍN DE INFORMACIÓN REFERATIVA Y FACTOGRÁFICA


OTROS SERVICIOS ESPECIALES DE HERMES INTERNACIONAL

SERVICIOS TÉCNICOS

Efemérides en ECURED

ONU: Calendario de "días internacionales"

Información General Mundial

Mapamundi digital

Mapa de las enfermedades (Healthmap)

Seguidor de vuelos en tiempo real

Traductor Automático

RTpedia

Authorstream

OW-LY

Picasaweb

Twitpic

COMUNICACIÓN POPULAR

@uto-hermes-sxxi

RT Canarias

 

Red de Martianos

Red Social Integrada Martianos

 Martianos HERMES

ASÍ DE SIMPLE

NOTICIAS DE ACTUALIDAD

EN VIVO: Rueda de prensa de Lavrov después de su reunión con Trump
Recomendamos


Cartera de inversión extranjera
István Ojeda Bello • 9 de Mayo, 2017


Venezuela ante la Constituyente

No Comments


La saga
JM Álvarez

En vídeo


Oposición viola tratados internacionales con uso de armas biológicas


NOTICIAS DE ACTUALIDAD
Nuevo: Servicio de Infomóvil  aquí ..... Firmas.Selectas de Prensa Latina .....

ACTUALIDAD
 

HERMES Internacional

COMUNICACIÓN POPULAR
 

Federación Internacional de Comunicadores Populares

EN VIVO

Actualidad RT


CCTV


Hispan tv



Telesur tv

Venezolana de tv

DERECHOS HUMANOS
 

Comisión estudia nuevas propuestas para este mes de abril
DESARROLLO Y COOPERACIÓN
 

EDUCACIÓN, CIENCIA Y CULTURA
 

GUERRA Y PAZ
 

Lista de Twitter: Guerra y Paz

MUJER
 

OPINIÓN
 

 RELACIONES BILATERALES Y MULTILATERALES
 

REDES SOCIALES AMIGAS
 


CUBAINFORMACIÓN

REDES SOCIALES DE TESORO
 


Ariguanabo


Bolivarianos


Derechos Humanos


Desarrollo y Cooperación


Educación, Ciencia y Cultura


Guerra y Paz


Hermes


Juventud y niñez


Martianos


Medicina


Mujer


Opinión


Patrimonio


Pueblos

 


LO ÚLTIMO. EN TIEMPO REAL

 

Guerra y Paz. Opinión

"Hay que tomar muy en serio la posibilidad de un ataque nuclear de EE.UU." (I)
Ariel Noyola Rodríguez

La presidencia de Donald Trump atraviesa por un serio predicamento, más todavía cuando está más latente que nunca el peligro de que estalle una Tercera Guerra Mundial, que esta vez sería nuclear. RT reproduce en exclusiva la entrevista que Ariel Noyola Rodríguez realizó a Michel Chossudovsky, economista canadiense y fundador del Centro de Investigación sobre la Globalización (Global Research).

Chossudovsky, considerado uno de los mayores expertos de economía y geopolítica en escala mundial, analizó detalladamente los acontecimientos más controversiales ocurridos durante los primeros cuatro meses de este año. En la entrevista se aborda el bombardeo ordenado contra una base militar del Gobierno Sirio a principios de abril pasado; la creciente rivalidad entre Estados Unidos y potencias como China y Rusia; las contradicciones en la relación mantenida con la Unión Europea; entre otros temas.

A juicio del también profesor emérito de la Universidad de Ottawa, aunque al principio el magnate de Nueva York parecía perfilarse como un presidente que iba a terminar con la política exterior imperial de sus antecesores, sus acciones han puesto en evidencia su claudicación frente a los grupos de interés que integran el denominado ‘Estado profundo’ (‘Deep state’), conformado por las compañías petroleras, los bancos de inversión de Wall Street y el complejo militar industrial.

Ariel Noyola Rodríguez (ANR).- Hasta el momento las acciones de Trump son resultado fundamentalmente de la firma de órdenes ejecutivas, la construcción de consensos brilla por su ausencia. Su plan de presupuesto por ejemplo, enfrenta una fuerte oposición entre los legisladores, lo mismo demócratas, que republicanos ¿Qué tanto margen de maniobra crees que ha tenido Trump en estos primeros meses para llevar a cabo sus promesas de campaña?

Michel Chossudovsky (MC).- Bueno, primero hay que destacar que la campaña electoral de Donald Trump estuvo sustentada sobre todo en la retórica, más allá de los objetivos que podía cumplir realmente. Para mí el elemento fundamental de su plataforma política tenía que ver con algunos cambios en la política exterior de Estados Unidos, por ejemplo, una eventual normalización de las relaciones diplomáticas con Rusia.

Lo cierto es que, hasta el momento, casi todos los planteamientos presentados desde el punto de vista retórico han sido cancelados. Las relaciones con Rusia ahora son peores que las mantenidas por el Gobierno de Barack Obama. La ofensiva contra Siria es una intervención diabólica. Los alcances del bombardeo que Trump autorizó el pasado 7 de abril van mucho más lejos de lo que se había planteado la administración de Obama.

Otro elemento que me parece importante resaltar es que Trump es un presidente con muy poca experiencia en política activa, es decir, es una persona que no sabe de política exterior; vaya, ni siquiera sabe dónde están localizados algunos países, recordemos cómo hace poco confundió la ubicación de Irak con la de Siria. Antes de convertirse en presidente, él parecía tener muy claro lo que iba a hacer, pero ahora se ha visto muy acotado a la hora de poner en marcha su plan de acciones puesto que, en mi opinión, carece de un cuadro de análisis serio de la situación general.

Lo que es más visible en esta presidencia es la debacle de la diplomacia internacional tal como la conocíamos, es decir, en cierta forma Trump está manejando la política exterior de Estados Unidos como si fuera una especie de “reality show”, un asunto de relaciones públicas; esto se puso en evidencia durante su encuentro con el presidente de China, Xi Jinping. En aquel momento Trump dio la orden de bombardear Siria, justo cuando estaba cenando con Xi.

Entonces tenemos un presidente que no comprende las complejidades de la política internacional. Tampoco entiende mucho sobre la gestión de los asuntos militares, tanto él como su equipo no tienen una idea clara, por ejemplo, de las terribles consecuencias de una guerra nuclear. Pero nada de esto es nuevo. En Estados Unidos la propaganda interna desde los años 2002 y 2003 está sustentada en la doctrina de la “guerra preventiva”, que presenta la bomba nuclear como un instrumento que no genera daños a la población civil. Una gran mentira que, sin embargo, está escrita en los manuales militares.

Desde mi punto de vista, bajo la presidencia de Trump hay continuidad en la orientación política que adoptaron las administraciones de Barack Obama y George W. Bush. Es muy lamentable que la tendencia en Estados Unidos de las últimas administraciones presidenciales, desde el Gobierno de Ronald Reagan por lo menos, sea que quien ostenta el poder ejecutivo no ejerce un poder decisional directo.

La presidencia es más una entidad de relaciones públicas, sirve para dar discursos. Legalmente el presidente tiene por supuesto, mucho poder, pero las decisiones clave son dictadas por los grupos de interés del Estado profundo (‘Deep state’), conformado por las grandes compañías petroleras, los bancos de inversión de Wall Street y el complejo militar industrial. El presidente de Estados Unidos es más bien una figura decorativa. Esto quedó bastante claro durante el Gobierno de Obama, quien hay que reconocerlo, casi no tuvo margen de maniobra, estaba más bien secuestrado, todo era dictado por los ‘think-thanks’ de Washington así como por los grupos de interés del ‘Estado profundo’ (‘Deep state’).

Estamos ante la privatización del Estado norteamericano. El comandante en Jefe también es privatizado. Trump no responde propiamente a los intereses de los ciudadanos, sino que obedece a los distintos grupos de poder económico. Lo que sí es distinto en relación a Trump es que, por lo menos en el origen, su campaña electoral no estuvo dictada por los conglomerados empresariales de Estados Unidos, en contraste con Hillary Clinton.

Hillary recibió dinero directamente de empresas como Lockheed Martin, del complejo militar industrial, de algunos bancos de inversión como Goldman Sachs, Citibank y JP Morgan, de las empresas petroleras, etc. Hillary estuvo muy vinculada a los grupos de interés tradicionales en Estados Unidos, además, fue apoyada por los medios de comunicación corporativos simplemente por ser una candidata dispuesta a dar continuidad.

Con Trump era distinto, pues él tenía su propio dinero. Tenía una lógica de financiamiento de su campaña electoral muy diferente en comparación con Hillary; él estaba controlando sus finanzas y, por lo tanto, tenía la posibilidad presentar propuestas que rompieran de alguna manera con las pautas dictadas por el ‘Estado profundo’ (‘Deep state’).

Pero al mismo tiempo, lo que siempre estuvo muy claro durante la campaña de Trump es que él nunca entendió la lógica del ‘Estado Profundo’ (‘Deep state’) ni de la política exterior, tampoco de la economía. Él dijo que iba a crear empleo masivo en Estados Unidos a través de una reestructuración de los tratados de libre comercio, o amenazando a las empresas, a las automotrices por ejemplo, para que dejaran de deslocalizar su producción. Estos son temas importantes, por supuesto, pero él creyó que la retórica por sí sola iba a resolver todo.


La economía mundial no funciona así. Las relaciones contradictorias entre países de bajos y altos salarios son parte de la lógica de la economía mundial. Las empresas producen en China porque el salario es 20 veces menor que en Estados Unidos. Pese a todo, es verdad que la retórica de Trump fue apoyada por la clase obrera ubicada en ciudades como Detroit, uno de los principales asentamientos de la industria automotriz.

La realidad es que las empresas norteamericanas no iban a abandonar la lógica de deslocalizar su producción y de ensamblar en países con bajo nivel de salario únicamente porque Trump así lo quisiera. En México por ejemplo, así es como funcionan las empresas maquiladoras instaladas en la frontera; y no se puede cambiar esta historia nada más por una serie de pronunciamientos de parte de un candidato. Y cuando llega a la presidencia, los planteamientos de Trump simplemente no encontraron las bases para materializarse.

La conformación del gabinete de Trump así lo evidencia: Rex Tillerson en el Departamento de Estado, Mike Pompeo en la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), James Mattis en el Departamento de Defensa, etc. La designación de estos personajes es una muestra clara de la sumisión de Trump frente a los grupos de interés del Estado profundo (‘Deep state’), todos ellos representan la continuidad.

ANR.- De las órdenes ejecutivas más polémicas ejecutadas por Trump han sido las relacionadas con la inmigración. Por ejemplo, la restricción del ingreso de los musulmanes a territorio estadounidense bajo el argumento de la “lucha contra el terrorismo”, decisión que tiempo después fue vetada por la Corte suprema. Igual de polémico es el plan de construir un muro en la frontera con México. ¿Qué tan peligrosas son las políticas de Trump para la población musulmana? ¿Consideras que Trump efectivamente está persiguiendo a los inmigrantes, o es más bien parte de la propaganda?

MC.- En esto también hay continuidad. La islamofobia no es reciente en Estados Unidos. Pienso que sí, es un elemento de la propaganda, pero hay que tomar en cuenta que la propaganda tiene también sus elementos concretos. Pongamos Guantánamo como un ejemplo de la propaganda. Al comienzo la gente decía “oh qué horror, en Guantánamo se cometen actos de tortura”, fue de conocimiento público. Pero también sirvió para la propaganda: “estos son terroristas, por eso es importante que permanezcan encerrados allí (…) la base militar de Guantánamo ayuda a garantizar la seguridad de Estados Unidos”.

La orden ejecutiva para restringir el ingreso de musulmanes puede interpretarse de la misma manera, si bien es posible que en algún momento se dé marcha atrás. Pero el elemento de propaganda de ensuciar a los musulmanes y decir que son unos ‘malandrines’ (‘bad guys’) es parte del lenguaje que Trump utiliza; con ello envía el mensaje de que “nosotros [los estadounidenses] somos civilizados”, en cambio “estos ‘malandrines’ (‘bad guys’) que no respetan los derechos de las mujeres, son unos terroristas”. Estos discursos se crean para dar soporte a la llamada “guerra contra el terrorismo”.

Pero sabemos perfectamente que la justificación de la “guerra contra el terrorismo” es tremendamente frágil desde el punto de vista ideológico. Los principales grupos terroristas han sido creados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su siglas inglés), son instrumentos de los servicios de inteligencia de Estados Unidos. Por eso es que la “guerra contra el terrorismo” es una gran mentira. Pero para sostener una mentira es necesario tener no solamente un discurso anti-terrorista, hay que extenderlo contra toda la población musulmana para justificar las guerras que se están librando en países musulmanes.

De hecho, la ideología militar de Estados Unidos, si se lee cuidadosamente, está basada en la “guerra contra el terrorismo”, incluso es interesante apuntar que está justificado el uso del arma nuclear en contra de Al Qaeda. Ellos dicen que hay cuatro países que son blancos de la “guerra nuclear preventiva” (China, Rusia, Irán y Corea del Norte), pero también son blancos Al Qaeda y el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés), es algo absurdo.

Por otro lado, sabemos perfectamente que Estados Unidos apoya a Al Qaeda en Siria, y apoya a ISIS tanto en Siria como en Irak. La iniciativa de Obama del año 2014 de llevar una operación de lucha contra el terrorismo fue una trampa. En realidad, todas las intervenciones de Estados Unidos en Siria e Irak estaban dirigidas a apoyar la insurgencia de Al Qaeda, evidentemente con el apoyo de sus principales aliados (Arabia Saudita, Turquía y Qatar).

ANR.- Muchos se sorprendieron por el hecho de que Trump haya ordenado atacar una base militar del Gobierno sirio, sobre todo porque nunca hubo una investigación contundente que mostrara que Bashar Al Assad haya ordenado el uso de armas químicas en contra de la población. En este sentido, ¿Crees que Trump pudiera arrepentirse de haber incursionado militarmente en Siria de forma unilateral?

MC.- Francamente no creo que Trump vaya a dar marcha atrás en su línea de acción en contra de Siria. Hubo un informe publicado por la Casa Blanca respecto a lo que ellos denominaron el “ataque con armas químicas”, tremendamente débil, incluso fue refutado por varias fuentes importantes. Además tenemos el estudio realizado por Theodore M. Postol, un científico muy reconocido del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), una persona cercana a la gente del Pentágono. Theodore negó la veracidad del informe de la Casa Blanca.

Por otro lado, los medios de comunicación en Estados Unidos insisten en difundir la idea de que Bashar Al Assad es responsable de esto y, además, la propia izquierda en Estados Unidos está tomando una postura totalmente contradictoria en relación a estos hechos. Los grupos progresistas guardan silencio, no dicen nada porque en cierta forma apoyan las “acciones humanitarias” de las fuerzas armadas de Estados Unidos y de la OTAN, con algunos matices claro, no se trata de un discurso homogéneo.

Muchos grupos progresistas argumentan que el Gobierno de Bashar Al Assad ha cometido “atrocidades” contra la población, son declaraciones sin ninguna documentación, ellos insisten en que hay que promover un cambio de régimen en Siria. Además cabe resaltar que la opinión pública en Estados Unidos está muy mal informada. Es lamentable que la mayoría de la opinión pública estadounidense haya manifestado estar de acuerdo con el bombardeo contra Siria.

 

 

 
 

Miembro de la Coordinadora Internacional TESORO y de la Federación Internacional de Comunicadores Populares (FICP)