YO SOY DE DONDE HAY UN RÍO.

Una ciudad cubana fundada por canarios:

 San Antonio de los Baños

Personajes y Personalidades de San Antonio de los Baños..La Villa del Humor


Controversia (En el municipio de Bauta)

Bauta, con la maestría
de mis audacias me asomo,
y vas a enterarte como
enlazo la poesía.
Aquí vi a un torero un día
sangrando por cada poro,
y yo, torero sonoro
veré en mi forma sencilla
como clavo la puntilla
entre las astas del toro.

II
La décima es la canción
que a la sangre se antepone
cuando se viste y se pone
una manta bermellón.
Han tenido la intención
de herirla y de eliminarla,
y que harían con matarla
oyendo, no sé que ruego
porque no tendrían luego
un lugar donde enterrarla.

III
La décima está prendida
al pueblo como un imán
por lo que tiene de pan
y dulce para la vida.
Aquí en Bauta se le cuida
como a una prenda sagrada,
y por nosotros cantada
entre DO-RE-SI-BEMOL,
es un pedazo de sol
de la tarde encapotada.

IV
Nuestra décima está aquí
llena de paz y cariño
admirada por el niño
-sueño hermoso de Martí-
Que la critiquen allí
donde visten de etiqueta,
allí donde no hay poeta
ni cariño por lo nuestro
y no saben que el maestro
se vistió con leva prieta.

V
El intelectual barato
de la décima se burla,
que diría de Caturla
que tuvo un amor barato.
No me interesa el ingrato
que la mancha y la atropella,
por lo que tiene de bella
en todas sus dimensiones
tiene en Cuba diez millones
que dan la vida por ella.

VI
La décima es una novia
con muchas novias jimagua,
estuvo en La Demajagua,
Ayacucho y la Segovia.
¡Cómo padece y se agobia
en los momentos sombríos,
y fue con los labios fríos
por la nieve que sudaba
a llorar a Punta Brava
y a sollozar en Dos Ríos.

VII
La décima no soporta
a los tontos que la ofenden
estúpidos que no entienden
lo que a la Patria le importa.
En labios de Jesús Orta
-el inmenso Naborí-
obtuvo el premio de Haití
algo así como si fuera
un pedazo de bandera
en el balcón de Maisí.

VIII
La décima se moría
en Bauta, alguien me lo dijo,
yo no soy su mejor hijo
y vine a salvarla un día.
Lázaro a mi compañía
vino con extirpe obrera,
y la tarde dominguera
sigue triunfando y triunfando
y la décima flameando
como la mejor bandera.

IX
La décima que yo digo
tiene la virtud del ave,
hasta el viento se la sabe
y el viento pacta conmigo.
Tiene en el pueblo a su amigo
como denominador,
y cuando bajo el calor
de la tarde se abre paso
la desactivo al ocaso
del último respandlor.

X
La décima se refleja
en el humano quehacer
porque es la única mujer
que nunca se pone vieja.
En Bauta como una abeja
le da vueltas al rosal,
y en la rosa principal
recoge sus ambrosías
para llenar las vacías
casetillas del panal.

XI
La décima, muy pequeño
la vi en la boca sin pan
y en el hocico de un can
lamiendo los pies del dueño.
Es una niña con sueño
que no podía dormir,
porque en el cerrar y abrir
de sus ojos se imponía
un hambre que le mordía
el deseo de vivir.

XII
La vi en la noche infernal
de una soledad profunda
en una almohada sin funda
con más remiendo que opal.
En el roto delantal
de una pobre campesina
que tras su larga fagina
en el infortunio aquel
se le incrustaba en la piel
el tizne de la cocina.

Más poemas de Angelito Valiente