YO SOY DE DONDE HAY UN RÍO.

Una ciudad cubana fundada por canarios:

 San Antonio de los Baños

Personajes y Personalidades de San Antonio de los Baños..La Villa del Humor


Controversia (Con Camacho)

I
Para una difícil prueba
aquí me tienes Camacho,
contento como el muchacho
que se pone ropa nueva.
Hoy no quiero que me llueva
agua sucia en el jardín,
porque vengo con el fin
de alcanzar la última rama,
como el gallo que derrama
la sangre en el aserrín.

II
Yo estoy enfermo, y le salgo
al dolor, como si fuera
la única y mejor manera
de repetir lo que valgo.
La convicción de ser algo
sin preámbulos me mueve
y cuando el hombre se atreve
por lo grande de su amor
se hace digno catador
de los vinos que se bebe.

III
Yo quiero ser algo nuevo
de la llanura al ribazo,
y ponerme bajo el brazo
la carga de años que llevo.
Lo que a la vida le debo
se lo pago en mi quehacer,
porque no basta nacer
si después del nacimiento
no se consagra el momento
de la razón y el deber.

IV
Pero hay más allá del hombre
una cosa que se llama
dignidad... primera rama
de los árboles del hombre.
Yo no quiero que me alfombre
la seda el camino largo,
porque yo sufro y me encargo
de ocultar las cosas mías,
y endulzar con alegría
todas las penas que cargo.

V
Mi décima es el embrujo
de ciertas reconditeces,
y por ella muchas veces
mi tristeza se redujo.
Como no me gusta el lujo
nunca la vestí de seda,
la cantaré mientras pueda
dándole al pie de una lira
una ropita guajira
que es el oro que me queda.

VI
A mi nunca me gustó 
que mi décima saliera
vistiendo una guayabera
que no se la hiciera yo.
Mi décima no engañó
a nadie, con traje ajeno,
cuando se pone de estreno
una ropa, es ropa mía,
cortada en mi sastrería
y no sé si el sastre es bueno.

VII
Por respeto a la fortuna
que el pueblo ha puesto en mis manos,
no me pongo en los pantanos
a besarme con la luna.
A más de una noche bruna
le he visto sus cosas bellas,
pero jamás por las huellas
de lo imprevisto me voy
figurçandome que soy
vecino de las estrellas.

VIII
Yo sé lo que tocar puedo
y cuando en las líneas rotas
las chispas parecen gotas
tocar la luz me da miedo.
No hay por qué poner el dedo
sobre la electricidad,
porque en la temeridad
se pierden los que no saben,
y los caprichos no caben
en los hombres de mi edad.

IX
No hay cobardía ninguna
en los hombres precavidos
porque en los cinco sentidos
tienen su mejor tribuna.
Ninguna acción importuna
prosperó contra mi suerte,
cuando fui joven y fuerte
a los viles combatí
y sin temores salí
a tutearme con la muerte.

X
Cuando el hombre se equivoca
pierde parte de razón
y se le vuelve un carbón
hasta la perla que toca.
No se puede abrir la boca
sin analizar primero
porque a veces el cartero
equivoca el telegrama
y en otras, cesa la llama
antes que llegue el bombero.

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